Esta época del año provoca el reencuentro de las familias y los amigos, algunos muy esperados y otros más cotidianos, por lo que especialistas recomiendan evitar hablar de algunos temas que pueden provocar conflictos.
Previo a las posadas, durante la cena de Navidad o en la sobremesa de la cena de fin de año se desarrollan las pláticas entre los presentes para ponerse al corriente de la familia, el trabajo y hasta de algunos temas del día a día de las familias, de la comunidad o del país.
Otros miembros buscan la oportunidad para pedir un consejo a la o el jefe de la familia, lo que podría involucrar la opinión de otros presentes en esas reuniones.
Una teoría que explica por qué se dan conflictos familiares en estas fiestas de diciembre es la que señala el psicoanalista Sigmund Freud, y la bautizó como “el narcisismo de las pequeñas cosas”, lo que significa que personas que se parecen mucho entre sí se obcecan con resaltar justo las pequeñas cosas que les separan.
En tanto, para la maestra de la Ibero Puebla, Giovana Gaytán Ceja, la celebración que pretende unir, agradecer lo recibido en el año y esparcir la felicidad de compartir con los seres queridos, puede tornarse rápidamente en un motivo para discutir de forma verbal o hasta físicamente, sobre todo entre quienes tienen asuntos pendientes, o bien, cuando hay temas delicados que se sacan en medio de la convivencia.
La orientadora psicológica de la coordinación de Formación y Orientación Educativa (FOE) de la Ibero añadió que es importante saber que estas fechas no son el momento más indicado para las conversaciones incómodas o sacar los pendientes conflictivos del pasado.
De acuerdo con especialistas, lo mejor es no abordar temas como:
Para que las fiestas decembrinas no se vuelvan un problema o un campo de batalla, también hay que cuidar aspectos como moderarse en el consumo de alcohol, poner en perspectiva la importancia de atesorar los momentos con las personas presentes y recordar a quienes ya no están.
También se recomienda centrarte en la ocasión y tomar en cuenta que en esas reuniones también están presentes los niños, quienes esperan estas fiestas de Navidad y Año Nuevo con mucha ilusión, tal como los adultos deberían de vivirla.
Pueden cantar juntos, tener actividades, realizar juegos, evitar a las personas tóxicas y concéntrate en lo que tienes y quién eres.