La veneración de la Virgen de Guadalupe, considerada por muchos creyentes como protectora o una segunda madre, es enorme, como queda evidenciado cada 12 de diciembre con el arribo de millones de peregrinos a la Basílica de Guadalupe. Además, esta devoción se refleja en una serie de apariciones en diversas localidades, entre ellas Puebla, que los devotos se han encargado de difundir.
Las noticias sobre la aparición de lo que se considera imágenes de la Guadalupana se traducen en la apertura de santuarios o lugares de veneración, a los que, llevados por la fe, acuden miles de creyentes.
En el estado de Puebla hay referencias de varias apariciones de la Virgen de Guadalupe:
Fidel Alejandro se acercó al peñón para investigar y, aunque no encontró nada al principio, una roca se desprendió, dejando al descubierto una imagen tallada de la Virgen de Guadalupe. Desde entonces, los habitantes de Jonotla erigieron un santuario, y cada 22 de octubre pobladores de la región llegan a venerar a la Virgen.