Zapotitlán Salinas, ubicado al sureste del estado de Puebla, es un municipio con una riqueza cultural y natural única. Aunque la Secretaría de Turismo ha decidido no abrir más convocatorias para la designación de nuevos Pueblos Mágicos, Zapotitlán Salinas merecía este título por estas razones.
1.- Riqueza histórica y cultural
El nombre “Zapotitlán” proviene de vocablos popolocas que significan “Señor Victorioso, Ganancioso e Invencible”. Fundado en la época prehispánica por mixtecos y popolocas, el municipio guarda vestigios de su pasado en sitios como el Sitio Arqueológico de Cuthá, donde se encuentran los restos de asentamientos popolocas, y en la Cueva de Don Vallo, un espacio con historia milenaria que combina tradición y turismo.
2.- Maravillas naturales únicas
Zapotitlán forma parte de la Reserva de la Biósfera Tehuacán-Cuicatlán, reconocida por la UNESCO como Patrimonio Mundial. En este territorio se encuentran atractivos como las Salinas, donde se produce sal de manera tradicional desde hace más de 60 millones de años, y los prismas basálticos, resultado de antiguas erupciones volcánicas. Además, las cascadas de Tilapa y los vastos bosques de cactáceas ofrecen paisajes inolvidables
3.- Jardín Botánico Helia Bravo Hollis
Este emblemático jardín es el hogar de una de las colecciones más grandes de cactáceas y suculentas del mundo, con especies endémicas que alcanzan más de 10 metros de altura. Su nombre honra a Helia Bravo Hollis, la primera bióloga de México. Este espacio no solo promueve la conservación ambiental, sino también el ecoturismo y la educación sobre la biodiversidad del desierto.
4- Tradiciones vivas y artesanías únicas
La localidad de Los Reyes Metzontla es famosa por sus artesanías de barro libres de plomo y su museo comunitario, que alberga un ejemplar de mastodonte encontrado en la región.
5.- Gastronomía única
La cocina de Zapotitlán es un reflejo de su entorno desértico, con platillos preparados con plantas y animales de la región. Acompañar estas delicias con una agua de pitaya o un mezcal endémico hace de la visita una experiencia culinaria única. El Festival de la Tetecha celebra esta biodiversidad y su conexión con la gastronomía local.
Aunque no recibió la denominación de Pueblo Mágico, sus características lo convierten en un lugar excepcional que merece ser reconocido y visitado por viajeros de todo el mundo.