Aunque no hay una alerta oficial por erupción del Pico de Orizaba, investigadores de la ya definieron las zonas de riesgo ante una posible reactivación del volcán más alto de México.

La posibilidad de una reactivación del Pico de Orizaba, también conocido como Citlaltépetl, ha generado preocupación entre habitantes de Puebla y Veracruz. Investigadores del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) elaboraron un mapa de riesgo para identificar las zonas que podrían verse más afectadas si el coloso llega a hacer erupción.

Este mapa clasifica las áreas de peligro en tres niveles: zona roja, naranja y amarilla, de acuerdo con el tipo y alcance de materiales volcánicos como lava, flujos piroclásticos, lodo y ceniza.

Municipios de Puebla en zona roja: los más vulnerables

La zona roja representa el nivel más alto de peligrosidad por su cercanía directa al cráter del volcán. Aquí, los efectos de una erupción serían inmediatos y devastadores, ya que pueden incluir flujos de lava, explosiones, caída de rocas incandescentes y grandes cantidades de ceniza.

Los municipios poblanos que se encuentran dentro de esta zona son:

  • Tlachichuca  
  • Chalchicomula de Sesma (Ciudad Serdán)  
  • Esperanza

Además, entre las comunidades que podrían verse severamente afectadas están:

  • Miguel Hidalgo  
  • San José Llano Grande  
  • San Miguel Zoapan

Del lado de Veracruz, los municipios cercanos a esta franja son Calcahualco, La Perla, Mariano Escobedo y varias localidades rurales como La Mota, Potrero Nuevo, La Ciénega, Laguilla y Xometla.

Zona naranja: riesgo moderado en caso de erupciones mayores

La zona naranja incluye áreas que solo se verían afectadas en caso de una erupción de mayor magnitud, la cual ocurre con menor frecuencia. Aquí el riesgo es menor, pero existe la posibilidad de caída de ceniza y material volcánico en determinadas condiciones.

Los municipios de Puebla que se ubican parcialmente en esta franja son:

  • Tlachichuca (franja más alejada)  
  • Ciudad Serdán  
  • Esperanza

En Veracruz, esta zona abarca partes de los municipios de Calcahualco y Atzacan.

Zona amarilla: riesgo bajo, pero no inexistente

La zona amarilla representa un riesgo bajo, aunque no nulo. Históricamente, esta franja ha sido alcanzada por flujos volcánicos en intervalos de hasta 9 mil años, lo que indica que una erupción muy violenta podría impactar en estas áreas.

Municipios que se encuentran dentro de esta zona de menor peligro son:

En Veracruz:

  • Orizaba  
  • Ciudad Mendoza  
  • Fortín de las Flores  
  • Córdoba (parcialmente)  
  • Huatusco

En Puebla:

  • Ciudad Serdán  
  • Esperanza  
  • San Martín Texmelucan

¿Hay riesgo real de una erupción del Pico de Orizaba?

La plataforma SkyAlert señaló que, a pesar de los sismos registrados cerca del Pico de Orizaba, no hay evidencia clara de actividad volcánica inminente. Hasta el momento no se han registrado fumarolas ni sismos tectónicos que indiquen un despertar inmediato del volcán.

Sin embargo, el investigador Hugo Delgado Granados, de la UNAM, advirtió que el Citlaltépetl muestra indicios de incremento en su actividad interna, lo que podría acelerar el derretimiento de su glaciar, uno de los tres que existen actualmente en México.

Agonizan los glaciares del Pico de Orizaba, Iztaccíhuatl y Popocatépetl

En los próximos cinco años, México podría perder los últimos glaciares que aún sobreviven en su territorio. La combinación del calentamiento global y la actividad volcánica ha acelerado su desaparición, lo que tendrá un impacto significativo en el sistema hidrológico regional, alertaron especialistas de la UNAM.

Hugo Delgado Granados, del Instituto de Geofísica de la UNAM, explicó que la conservación de estos glaciares ya no es viable, y su desaparición representará una reducción del agua de fusión que abastece a diversas regiones. Esto afectará el clima local, la agricultura y la disponibilidad del recurso para consumo humano.

El caso más crítico es el del Popocatépetl, donde las recientes erupciones han contribuido a la pérdida acelerada del glaciar mediante flujos piroclásticos. En el Iztaccíhuatl, aunque el glaciar aún resiste, su estructura está en condiciones precarias. Por su parte, el Pico de Orizaba, pese a su altitud de más de 5 mil 300 metros sobre el nivel del mar, ha perdido 20 por ciento de su hielo en los últimos cinco años, evidenciando su proceso de extinción.

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