El asalto en la autopista Puebla-Orizaba sigue siendo una amenaza constante para transportistas y conductores particulares. En los últimos días, se han reportado múltiples incidentes en los que delincuentes con armas largas utilizan un falso retén para detener vehículos y cometer robos en contra de transportistas.
Uno de los casos más recientes se divulgó el 26 de febrero de 2025. Todo ocurrió en el tramo de Acatzingo, donde un grupo de sujetos encapuchados y armados con rifles de alto poder instaló un retén falso.
A través de un video difundido en redes sociales, se observa cómo los asaltantes emergen de la oscuridad con luces estroboscópicas para simular un control oficial. Tras obligar al conductor de un tráiler a detenerse, lo sometieron y se llevaron la unidad pesada.
Reincidencia de asaltos en la autopista Puebla-Orizaba
El asalto en la autopista Puebla-Orizaba no es un hecho aislado. Apenas el 17 de febrero de 2025, otro intento de robo se registró antes de la caseta de Esperanza, en dirección a Veracruz.
En este caso, al menos cinco delincuentes usaron lámparas estroboscópicas para deslumbrar a los conductores y forzarlos a detenerse. Aunque el operador del tráiler logró escapar, el incidente refleja un patrón delictivo que persiste en esta vialidad.
Históricamente, los tramos más peligrosos de esta autopista han sido Acatzingo-Ciudad Mendoza y Cumbres de Maltrata, donde los asaltantes aprovechan la escasa vigilancia y la poca visibilidad para operar impunemente.
Delincuencia organizada y respuesta de autoridades
Los informes señalan que estos falsos retenes son operados por grupos delictivos organizados que se disfrazan de autoridades, portando uniformes tácticos, armas largas y luces intermitentes para engañar a los transportistas.
Estas tácticas han generado pérdidas millonarias en la industria del transporte y han incrementado la percepción de inseguridad entre los conductores.
Aunque las autoridades han realizado operativos y detenciones, como la captura de dos falsos elementos de la Guardia Nacional el 21 de febrero de 2024 cerca de la caseta de Esperanza, los asaltos continúan.
Transportistas y empresarios han exigido mayor vigilancia y operativos efectivos para reducir la incidencia de delitos en esta vía estratégica para el comercio entre el centro y el sureste de México.